Congelamiento de la cosecha

Freezing Your HarvestLos sabores recogidos frescos perduran cuando congela frutas y verduras del jardín. El congelamiento de hortalizas y frutas preserva el color, calidad y nutrientes de mejor forma que otros métodos de conservación.

Usted sólo necesitará algunas herramientas. Recolecte contenedores para el congelador, bolsas con cierre o una cubetera de hielo plástica (para las hierbas). Los contenedores para el congelador con forma recta utilizan menos espacio que los redondos.

Verifique dos veces la configuración y temperatura del congelador. Las temperaturas inferiores a 0 °F reducen la acción de las enzimas, la oxidación y la actividad microbiana. Consuma las hortalizas y frutas congeladas dentro de los 12 meses.

Comience con las frutas y verduras de la mejor calidad que pueda encontrar. Retire los tallos y las raíces; si lo desea, córtelos en trozos. Al congelar los productos, piense de qué manera utilizará el producto final. Si el tiempo y el espacio en el congelador lo permiten, congele los elementos de forma que incrementen la preparación de la comida. Por ejemplo, si los tomates congelados están destinados a salsa marinara casera, prepare y congele una tanda de salsa. Si sus planes para las bayas incluyen esparcirlas sobre yogurt o avena, congele rápidamente bayas individuales en una bandeja de forma que pueda retirar una cucharada con facilidad. Ase los pimientos antes de congelarlos, o rellénelos para descongelarlos como un plato de entrada terminado.

Hortalizas

La mayoría de las hortalizas requieren escaldado para neutralizar las bacterias y enzimas. El proceso funciona mediante la colocación de las hortalizas en agua hirviendo o vapor durante un periodo de tiempo especificado, y posteriormente la inmersión en agua helada, lo que detiene el proceso de cocción. El escaldado conserva el color de los alimentos.

Después de que las hortalizas se enfríen, enváselas en contenedores para el congelador o bolsas con cierre. Un sellador al vacío produce que las hortalizas congeladas mantengan la frescura durante años. También puede congelar rápidamente hortalizas escaldadas colocándolas en una bandeja para hornear en el congelador. Después de que las hortalizas se congelen, colóquelas en bolsas para el congelador. El congelamiento rápido ofrece el beneficio de tamaños flexibles de porción, sólo retire lo que necesite.

Las hortalizas que responden bien al escaldado incluyen todos los tipos de alubias, maíz, brócoli, coliflor y remolacha. Para encontrar más información sobre los tiempos de escaldado, consulte al servicio de extensión cooperativa local.

Frutas

Algunas frutas, como los duraznos y damascos, deben pelarse antes de congelarlas. La inmersión durante un minuto en agua hirviendo seguido de un baño de un minuto en agua helada despega la piel. Congele las frutas en contenedores en almíbar o agua. (Puede encontrar recetas para el almíbar a través del servicio de extensión cooperativa local.) Envase las frutas en líquido en contenedores para el congelador, dejando el espacio de aire especificado en la receta.

Agregue un envoltorio para alimentos impermeable o papel manteca arrugado entre la tapa y el líquido para mantener la fruta sumergida en el líquido mientras se congela. Para algunas frutas, tales como manzanas y duraznos, deberá agregar ácido ascórbico. Siga las indicaciones de uso del fabricante.

Hierbas

Las hierbas congeladas capturan los sabores frescos del verano. Congele rápidamente las hojas individuales o cortadas en trozos en una bandeja para hornear y luego colóquelas en bolsas o contenedores para el congelador para un fácil acceso. O corte las hojas en una licuadora o procesador de alimentos, agregando una pequeña cantidad de aceite de oliva o agua. Vierta la mezcla en cubeteras de hielo y congélela. Cuando los cubos están congelados, colóquelos en bolsas para congelador. Para utilizar, vierta un cubo en la sopa, estofado y salsa.

Congele rápidamente ramilletes enteros de hierbas, tales como romero, tomillo, hinojo o eneldo, en una bandeja para hornear. Recubra la bandeja con papel manteca para evitar que las hierbas se adhieran a la bandeja. Cuando las hierbas estén congeladas, envuélvalas en papel manteca y almacénelas en una bolsa o contenedor para congelador. Para utilizar las hierbas, corte las hojas de los tallos directamente en los platos.