Qué hay que saber antes de plantar árboles frutales

En jardinería, los árboles frutales generan un excelente rendimiento de la inversión. Un manzano semienano con una vida útil de 15 a 20 años puede dar hasta 500 manzanas por temporada. Si usted promedia los costos de producción de manzanas cultivadas en casa durante 10 años, las manzanas costarían aproximadamente un centavo cada una: un descuento significativo con respecto a las manzanas orgánicas compradas en mercados. Plante diferentes árboles frutales en distintas temporadas de cosecha, y así tendrá un sinfín de fruta fresca o fruta conservada durante todo el año.

Para determinar cuál es el árbol frutal que más le conviene plantar, la mejor opción es comunicarse con el servicio de extensión de cooperación local. Ellos saben cuál es la mejor variedad y tipo de árbol para su área. Y antes de elegir un tipo de árbol, tenga en cuenta estas pautas básicas para plantar árboles frutales.

Tamaño del árbol

La mayoría de los árboles frutales están disponibles en tres tamaños: enanos, semienanos y estándar. Lo que tenemos que considerar es que los rizomas usados para hacer árboles semienanos no controlan totalmente el tamaño del árbol, pero contribuyen en gran medida en cuanto a su adaptación al suelo o al clima (especialmente a la resistencia del invierno), a las plagas o a la resistencia de enfermedades, o a su edad fértil. Los tamaños indicados a continuación muestran el tamaño de árboles no podados. Es mejor podar los árboles de un tamaño que le permita a usted alcanzar las ramas fácilmente —para recolectar las frutas, podarlo o rociarlo— con tal solo estar de pie o parado sobre un pequeño banco o escalera.

Enano: Los árboles pequeños (7 a 10 pies de altura) deben plantarse en un espacio de 8 pies de diámetro. Los árboles más bajos son fáciles de podar, rociar, rebajar y cosechar. Los frutos son de tamaño normal; los árboles empiezan a dar frutos entre los 3 y 5 años. Los árboles enanos tienen una vida más corta.

Semienano: Los árboles de tamaño medio (10 a 16 pies de altura) necesitan un espacio de 15 pies de diámetro. Una poda anual es vital para mantener la altura y la forma. El tamaño de este árbol produce cientos de frutos por temporada. Los árboles empiezan a dar frutos entre los 3 y 5 años.

Estándar: Los árboles frutales grandes crecen de 25 a 30 pies de altura y requieren de un espacio de 15 a 30 pies de diámetro, dependiendo del tipo de fruto. El gran tamaño hace que la poda, el rociado y la cosecha sean más complicados. Los árboles empiezan a dar frutos entre los 3 y 5 años y viven tanto tiempo que incluso sus bisnietos podrán cosechar frutos.

Árboles multi-injertados: Árboles que tienen uno o más tipos o variedades de frutos que crecen de un mismo tronco y son ideales para espacios pequeños. Los frutos generalmente maduran en secuencia, brindando así una buena producción de fruta fresca.

Cuando elija el tamaño del árbol, no pase por alto el mantenimiento del jardín. Los árboles más bajos lo obligan a agacharse debajo de las ramas para cortar el césped o el acolchado.

La poda adecuada de árboles frutales de hojas caducas garantiza un gran tamaño y una buena calidad de frutos. La poda también se usa para controlar el tamaño del árbol y hacer que un espécimen se adecue a roles de jardín más tradicionales, tales como los setos frutales. Sin embargo, varios árboles frutales necesitan diferentes tipos de poda para seguir siendo productivos. Su oficina de extensión de cooperación local o un buen libro sobre plantación de árboles frutales es la mejor fuente de información sobre poda. Lo más importante para recordar es que, como dueño de un árbol, usted puede elegir el tamaño y no dejar que crezca. La poda puede ayudarlo a lograr estos objetivos.

Ubicación de las plantas

Sol: Los árboles frutales ansían sol a pleno con algún resguardo contra el viento. Sin la protección contra el viento, los árboles tienden a crecer más lentamente y necesitan más agua.

Suelo: Examine el suelo antes de plantar, y sepa qué tipo de suelo necesita el árbol frutal elegido. Los cítricos prefieren suelos ácidos; los perales, suelos franco arcillosos o limosos con un pH neutro. El suelo debe drenar bien, salvo para los ciruelos, que prefieren suelo húmedo.

Terreno: Evite plantar árboles frutales en la base de una colina o en un lugar bajo, donde se concentre aire frío. A comienzos de la primavera, las últimas heladas generalmente matan las flores de los árboles plantados en lugares bajos.

Proximidad: Plante los árboles cerca de una fuente de agua. Los árboles plantados contiguos a una casa pueden ahuyentar a los ciervos y otras plagas, pero considere plantarlos bastante lejos para que las fumigaciones no causen problemas. Los frutos maduros atraen a los animales salvajes, incluso a los pájaros, que hacen sus heces. Un patio contiguo a los cerezos generalmente se transforma en un mobiliario moteado al aire libre. Los frutos caídos atraen a las avispas amarillas, las que también generan problemas.

Polinización: Algunos árboles frutales pueden autopolinizarse; otros requieren de socios polinizadores específicos para dar frutos. Incluso los árboles autopolinizados dan más frutos si tienen una polinización cruzada. Generalmente, si planta dos o más variedades del mismo tipo de árbol es la mejor forma de asegurar sus cosechas, pero asegúrese de que los períodos de floración se traslapen. Un ciruelo de floración temprana no puede polinizar en forma cruzada a uno de floración tardía. A veces un manzano silvestre puede polinizar en forma cruzada a un manzano de frutos tradicionales. Consulte con la oficina de extensión de cooperación local sobre los agentes polinizadores.