Guía para el riego del césped de verano

Guía para el riego del césped de verano Guía para el riego del césped de verano

En la mayoría de las regiones se puede mantener un césped verde y exuberante durante el verano en base al riego. Agudice su habilidad para el riego y utilice nuestra guía para el riego del césped para aprender lo que puede hacer para evitar que los parches marrones surjan en su jardín.

¿Con qué frecuencia debo regar el césped?

Una regla bastante general consiste en proporcionar al césped entre 1 y 1.5 pulgadas de agua por semana, ya sea por irrigación o con agua de lluvia. La penetración de la humedad se puede verificar en forma efectiva introduciendo un destornillador o un objeto similar en el suelo. La frecuencia con que deberá regar dependerá del lugar donde vive y del tipo de suelo que tenga. Para conservar el agua y darle al césped solo la cantidad que necesita, será útil conocer los factores que influyen sobre la frecuencia de riego.

Tipo de césped

Los diferentes tipos de céspedes requieren diferentes cantidades de agua. Por ejemplo:

  • Un césped saludable de cañuela alta tiene un sistema de raíces profundo y la más alta tolerancia a la sequía entre los tipos de césped de estaciones frías.
  • El pasto azul de Kentucky entra sistemáticamente en letargo durante la sequía y revive cuando reanudan las precipitaciones.
  • Los céspedes de estaciones cálidas como el Zoysia, el San Agustín, el césped Bermuda y la gramínea Centipede crecen en épocas cálidas y desarrollan sistemas de raíces profundas que les permiten resistir la sequía. En general, los céspedes de estaciones cálidas requieren un veinte por ciento menos de agua que los tipos de estaciones frías.

Tipo de suelo

Los diferentes tipos de suelos absorben y retienen la humedad de distinto modo.

Tipo de suelo Absorción del agua ¿Hasta qué profundidad penetra una pulgada de agua?[1]
Arenoso Absorbe el agua rápidamente, necesita menos agua con mayor frecuencia 12 pulgadas
Cenagoso Absorbe el agua en forma uniforme, sin hacer charcos ni escurrir 7 pulgadas
Arcilloso Absorbe el agua lentamente; se puede escurrir cuando el agua se riega demasiado rápido; mantiene el agua por más tiempo (tarda en secarse) 4 a 5 pulgadas

1 Las raíces de un césped saludable suelen crecer como mínimo entre 6 a 8 pulgadas de profundidad.

Diferentes regiones

Las diferentes regiones reciben diferentes cantidades de agua de lluvia y tienen diferentes condiciones climáticas de verano; todo esto influye en las necesidades de irrigación. El césped necesita más agua cuando el calor, la sequía, los bajos niveles de humedad y los fuertes vientos predominan. Aprenda a identificar los signos de la sequía y el estrés en el césped de verano.

Edad del césped

Existe otro signo para determinar la frecuencia de riego. Mientras que todos los céspedes necesitan humedad constante para mantenerse verdes y saludables, los céspedes recién plantados están en un estado crítico durante el primer año. No confíe únicamente en la lluvia para lograr establecer un sistema de raíces profundo y saludable: durante el primer año de crecimiento suminístrele al césped una irrigación suplementaria.

Regar sin desperdiciar

Durante los meses de calor abrasador en el verano, el ahorro es clave cuando se trata del riego y del cuidado del césped. A continuación le damos algunos consejos para asegurarse de que no desperdicie ni una sola gota de agua al regar su césped este verano.

Elija el sistema de riego con minuciosidad. Cuando se trata de céspedes de poca extensión, pruebe con un rociador de manguera. Utilice algún temporizador (podría servir hasta uno para el horno) para ayudarlo a recordar que debe apagar el rociador. Cuando se trata de sistemas de irrigación subterráneos, se deben utilizar rociadores de poco volumen y de ángulo bajo con cabezales que se adapten a las dimensiones del área que está regando. Oriente los cabezales lo más bajo posible para minimizar la evaporación. Si divisa niebla o una fina neblina significa que la presión es demasiado alta. Los nuevos pulverizadores con boquillas giratorias (también conocidos como rociadores giratorios) aplican el agua en forma lenta y uniforme.

Vigile el riego. Observe cómo se distribuye el agua para asegurarse de que no está regando superficies duras (lo que causaría escurrimiento) ni favoreciendo la formación de charcos (al aplicar demasiada agua en forma tan rápida que el suelo no la pueda absorber).

Haga ajustes con un temporizador. Añada al sistema un temporizador inteligente que ajuste el riego a las condiciones climáticas de la región como por ejemplo: las lluvias, la temperatura y hasta los índices de evapotranspiración. Riegue una o dos horas antes del amanecer para minimizar la evaporación y aproveche los vientos calmos. Programe el riego para evitar regar durante las horas de mayor uso de agua en su casa. Evite el riego nocturno para prevenir enfermedades.

Haga un ajuste preciso de la duración. Mida la cantidad de agua que libera su sistema espaciando en forma regular seis (o más) recipientes con lados rectos (como latas de atún o de alimento para gatos) en la zona que está regando. Ponga en marcha el sistema de riego durante 20 minutos. Mida la cantidad de agua en las latas en forma individual; luego sume esas cantidades y divida el total por el número de latas para obtener el promedio. Multiplique ese promedio por tres para determinar la cantidad de agua que su sistema libera en una hora.

Acorte los ciclos. Para los suelos arcillosos, los que están en pendiente, y para otras áreas donde el agua se escurre rápidamente use ciclos de riego cortos en días separados para minimizar el escurrimiento.

Inspeccione el sistema. Dos indicios que revelan que las válvulas deben ser reparadas o reemplazadas son los rociadores que gotean o las cajas de las válvulas llenas de agua. Arregle los rociadores que gotean o destape los cabezales siguiendo las instrucciones del fabricante.

Reprograme con frecuencia. Como mínimo una vez por estación restablezca el programa de riego. Consulte en las oficinas de la autoridad en aguas de su región los calendarios de riego recomendados en base a los registros promedio de las condiciones climáticas.