Transplante de plantas de interiores

El otoño es una buena época para transplantar las plantas de interiores. La tierra fresca y el espacio para el crecimiento de las nuevas raíces ayudarán a mantener las plantas saludables durante el invierno.

¿Qué debería tener en cuenta al elegir un nuevo macetero? Hay varias cosas importantes. Lógicamente, el macetero nuevo debe ser atractivo, para resaltar la planta o las áreas adyacentes. Pero también se debe considerar el tamaño, el color y el material con el que está fabricado el macetero. Estos factores influyen en la facilidad para trasladar el macetero y en la frecuencia de riego que necesita la planta.

Si tiene que transplantar una planta para el hogar u otra planta que haya tenido las raíces atadas, el nuevo macetero deberá tener como mínimo de 2 a 4 pulgadas más de diámetro que el macetero anterior. Este espacio es suficiente para el crecimiento de las nuevas raíces sin necesidad de que el macetero sea mucho más pesado. En general, es mejor ir cambiando el tamaño del macetero en forma gradual.

También considere el peso y la porosidad del macetero. Las macetas livianas de plástico o de poliestireno son más fáciles de mover que las macetas de cerámica o de terracota que son más pesadas. Las macetas de terracota también son porosas, por consiguiente, el agua se evapora por los costados. Aunque esto es bueno para que la tierra se airee, provoca que la maceta se seque más rápidamente que las macetas de plástico o de cerámica. Los maceteros de color oscuro ubicados en lugares soleados también se calientan y se secan más rápido que los de colores claros.

Para transplantar plantas de interiores, remueva la planta del actual recipiente con mucho cuidado. Probablemente esta tarea sea más fácil si riega la planta varios días antes del transplante de manera que la tierra esté húmeda. Para retirar una planta pequeña, coloque la mano sobre la parte superior para que pueda tomar el cepellón. Dé vuelta la planta completamente y golpee el borde de la maceta contra una superficie dura hasta que el cepellón se desprenda. Con una planta de mayor tamaño, es posible que deba deslizar un cuchillo viejo alrededor de los bordes antes de arrancar con cuidado el cepellón. Si aún así la planta no sale de un macetero de arcilla o de cerámica, posiblemente deba romper la maceta. Para hacerlo, coloque la maceta en una bolsa o envuélvala en una hoja de papel vieja. Golpee la maceta con un martillo hasta que se rompa.

Coloque una cantidad suficiente de tierra para plantar en el fondo de la nueva maceta de manera que la parte superior del cepellón esté como mínimo a una pulgada por debajo del borde. Coloque la planta en la maceta y rellene alrededor de los bordes con tierra para plantar. Riegue bien. Si es necesario, agregue más tierra.