Verifique sus sistemas de irrigación por goteo

Con el calor aplastante del verano, cualquier problema que surja en los sistemas de irrigación será fácil de localizar pero posiblemente difícil de reconocer. Cuando una sola planta se marchita o muere es fácil culpar a los insectos o enfermedades. Pero muchas veces la causa puede ser el mal funcionamiento del sistema de irrigación o deficientes prácticas de riego. La forma de asegurarse es arrodillarse y verificar el suelo con las manos. Si está completamente seco o inundado, encienda el sistema para asegurarse de que los emisores están funcionando adecuadamente. Cambie o limpie las tuberías obstruidas o repare las roturas o los espacios de fuga (asegúrese de que entiende y sigue todas las ordenanzas del servicio de agua local). Verifique si existe algún doblez, agujero u otro daño que pudiera impedir que el agua llegue a las plantas.

Luego, asegúrese de que está regando correctamente. La mayoría de los emisores por goteo están graduados según la cantidad de galones que aplican por hora (gph). Los más comunes son los que emiten medio galón o un galón completo por hora. Para humedecer el suelo hasta una profundidad de 18 a 24 pulgadas (la cantidad necesaria para muchos arbustos pequeños), la mayoría de los emisores deben funcionar durante varias horas. Verifique su sistema dejándolo funcionar durante el tiempo habitual. Luego, verifique el suelo con una varilla rígida o con un destornillador. Se moverá fácilmente en la tierra húmeda y se detendrá cuando llegue a la tierra seca. Ajuste el temporizador para poder humedecer el suelo hasta la profundidad correcta y deje pasar varios días entre cada irrigación para que el suelo se pueda secar parcialmente.