Comience con el enlatado casero

Get Started With Home CanningLos sabores frescos del verano perduran durante todo el invierno cuando se preserva la cosecha. El enlatado es tan fácil como leer una receta, y los resultados capturan los sabores madurados al sol de maneras que mejoran las cenas familiares y las recetas favoritas a la hora de la comida. Los elementos enlatados de forma casera descuentan dólares del presupuesto de la tienda de comestibles y también proporcionan alimentos libres de conservantes.

A pesar de la falta de conservantes artificiales, los productos enlatados de forma casera permanecen comestibles de forma segura durante años, aunque la calidad disminuye con el paso del tiempo. La mayoría de las hortalizas, carnes y sopas enlatadas tienen mejor sabor si se consumen dentro de un año o dos. Las mermeladas, jaleas y salsa chutney se consumen mejor dentro de los seis meses después del enlatado.

Equipo

Existen dos tipos de enlatado: enlatado en agua hirviendo y enlatado a presión. Ambos métodos requieren un enlatador, que básicamente es una vasija de tamaño grande con un soporte en el interior.

Los enlatadores con agua hirviendo generalmente están fabricados en aluminio o acero con cobertura de porcelana. La mayoría trae un soporte de tarros removible y tapa. También puede comprar soportes por separado, lo que posibilita el uso de cualquier marmita profunda con una tapa adecuada como enlatador con agua hirviendo. Utilice los enlatadores con agua hirviendo para enlatar frutas, mermeladas y algunos tomates.

Los enlatadores a presión poseen una tapa bloqueable que mide y mantiene la presión, similar a una olla de presión. Las principales diferencias entre ambos son el tamaño (un enlatador es más grande) y un calibrador fácilmente legible. Por seguridad, verifique los calibradores en los enlatadores a presión cada año antes de usar. Sin dudas se debe inspeccionar el calibrador si el vidrio está roto o se ha desprendido, si las piezas están oxidadas, si el indicador no se encuentra en el bloqueo a cero, o si el calibrador se ha caído o sumergido en agua. La mayoría de las oficinas de extensión de los condados locales puede proporcionarle indicaciones relacionadas con las inspecciones del calibrador.

Otros elementos fundamentales para el enlatado incluyen un elevador de tarros (le permite levantar de manera segura los tarros llenos para introducirlos y retirarlos del agua hirviendo), una pequeña espátula no metálica, y tarros de masón y tapas. Se pueden utilizar nuevamente los tarros y las bandas de enrosque de manera segura de año a año, pero las tapas planas se pueden utilizar solamente una vez para el enlatado.

Es muy útil un embudo de boca ancha para colocar frutas y verduras o la mermelada en los tarros. También son útiles un cucharón, un elevador magnético de tapas de tarros y un temporizador. Busque los suministros para enlatado en tiendas de comestibles. Además, puede encontrar herramientas y tarros en ferreterías locales.

Frutas y verduras

Comience con las frutas y verduras más frescas y sin defectos que pueda encontrar; de su propio jardín, un mercado de granjeros o un puesto de frutas y verduras junto a la ruta. Algunos jardines del hogar pequeños con frecuencia no proporcionan una producción lo suficientemente grande de una vez para abastecer el enlatado. Para solucionarlo, almacene, por ejemplo, habichuelas cosechadas, en el refrigerador mientras espera que la siguiente producción madure en uno o dos días. Otra opción es congelar cosas como tomates hasta tener los suficientes para hacer una tanda de salsa para pasta, salsa común o salsa de tomate enlatadas de forma casera.

Investigue o desarrolle su propio sistema para estimar la cantidad de frutas y verduras que rinda para cierta cantidad de productos enlatados. Para las mermeladas, se necesitan aproximadamente 8 tazas de bayas para mezclar una tanda de mermelada. 1 balde plástico de helado de 1 galón lleno de habichuelas produce 5 cuartos de galón enlatados. El mismo balde, lleno con tomates, produce 2 cuartos de puré de tomate.

Recetas

Sólo utilice recetas que han sido probadas para el enlatado. Busque recetas en la web, o consulte el libro “Ball Complete Book of Home Preserving” en la biblioteca local.