El ajo es el rey

Pocas hierbas son tan versátiles y amadas como el ajo. Se cultiva desde la antigüedad y es el ingrediente clave en diferentes cocinas desde la italiana a la china y la mexicana. El ajo es fácil de cultivar mientras sea plantado en la época del año indicada. En áreas con inviernos suaves donde el suelo no se congela, es mejor plantar el ajo en otoño y cosechar a principios del verano. En áreas más frías, plante a principios de la primavera para cosechar a fines del verano.

Se podría pensar que el ajo es ajo, pero en realidad existen muchas variedades. Los viveros y los catálogos de pedido por correo ofrecen variedades con nombres como el ‘Inchellium Red’, ‘Chet’s Italian Red,’ ‘Susanville’ y el ajo ‘púrpura chino’. Estas variedades varían en sabor, tamaño y color y tienen un rendimiento diferente bajo distintas condiciones climáticas. Experimente con diferentes variedades para comprobar cuál es la mejor para usted. El ajo elefante en realidad está relacionado más estrechamente con los puerros. Produce bulbos grandes con un sabor suave.

Plante el ajo bajo el sol y en suelo con buen drenaje. Compre dientes de ajo libres de enfermedades (a menudo llamados simientes) en viveros o por catálogos de pedido por correo. Plántelos a 1 pulgada de profundidad y aproximadamente con 3 ó 4 pulgadas de separación, con la parte en punta hacia arriba. Deje entre 12 y 15 pulgadas entre las hileras. Fertilice y riegue completamente.

El ajo está listo para cosechar cuando la parte superior empieza a secarse y se cae. Levante los bulbos con cuidado usando una horquilla para excavar y deje que se sequen al aire (si hace mucho calor, traslade los bulbos a un área donde haya sombra para que se sequen). Cuando estén secos, corte una buena sección de la parte superior y almacene en un lugar frío y seco, alejado de la luz directa del sol.