Cuidado ante una ola fría

Cold-Snap CareSi ha sido víctima del hechizo de un color cautivante en el centro de su jardín o acaso sólo pretenda adelantarse en la temporada de jardinería, sepa que plantar demasiado temprano puede terminar en una crisis con la amenaza de una ola fría. Ayudar a que sus plantines sobrevivan una helada fuerte no es imposible pero requiere algo de preparación.

En la mayoría de los casos no se puede confiar en métodos improvisados cuando el termómetro marca temperatura baja. Pero cuando hay muchos plantines (por ej. una huerta de hortalizas) necesitará prepararse con antelación con las herramientas adecuadas para proteger a sus plantas de las mañanas heladas.

Conozca los límites

Para entender qué pasos tomar cuando hay amenaza de helada, deberá saber el punto en que su tan apreciada verdura pasa al marrón de la quemadura por frío. La regla de oro es que la mayoría de las plantas se congelan cuando las temperaturas se mantienen en los -2º C (28º F) por cinco horas.

Por supuesto que hay excepciones a esta regla. Los plantines, con sus suaves hojas nuevas, a menudo perecen cuando las temperaturas bajan hasta los 0 a 0.5º C (32–33º F). Las plantas tropicales tienen umbrales de temperatura baja distintos. Algunas fallecen cuando las temperaturas descienden a los 4º C (40º F); otras se derrumban a los 1.5º C (35º F). Otras plantas son resistentes por naturaleza y pueden soportar temperaturas de hasta -7 a -6º C (18–20º F). Para encontrar el umbral de sus plantas investigue en libros de jardinería o recursos online.

Soluciones fáciles ante una advertencia de helada

Levante todo. El sistema de protección contra el frío más simple es mover las plantas lejos de la amenaza. Esto funciona con los plantines en bandejas de cultivo o plantas en macetas. Mover las plantas bajo una cubierta, dentro de un garage o galpón, o dentro de un porche techado siempre resulta en una gran protección.

Contar con el agua. Riegue el suelo justo antes de la puesta de sol para elevar la temperatura nocturna del aire en torno a las plantas a medida que el agua se evapora. Llene jarras de galón o cubetas con agua y póngalas al sol en el día. A la noche, muévalas cerca de las plantas en peligro. El agua moderará la temperatura del aire; si hay helada, liberará calor. Para un efecto más contundente, pinte un par de estos contenedores de agua de negro para maximizar el recalentamiento diurno.

Haga que el aire circule. El aire frío, estancado es el que más daña las plantas. Haga circular el aire toda la noche con un ventilador eléctrico para evitar que se forme escarcha csobre las plantas. Recuerde proteger las conexiones eléctricas de la humedad.

Cubra las plantas. Proteja las plantas sobre todo de la helada más dura (-2º C, 28º F por cinco horas) cubriéndolas con láminas, toallas, mantas, cartón o techo de carpa. Puede además colocar invertidos cestos, radiadores o cualquier contenedor con base sólida sobre las plantas. Cubra las plantas antes que oscurezca para retener el aire caliente. Idealmente, las coberturas no debieran tocar el follaje. Ajuste bien toda cobertura de tela si hay amenaza de vientos.

En la mañana, quite las coberturas cuando las temperaturas suban y se disipe la escarcha. El calor del sol puede acumularse debajo de coberturas sólidas y las plantas podrían morir por las altas temperaturas.

Saque las mantas. Tenga a mano mantas para jardín, a menudo llamadas telas hortícolas. Estas cubiertas están hechas de fibra sintética o plástico con distinto espesor. Extienda las telas hortícolas directamente sobre las plantas o construya un túnel suspendiéndolas sobre un almácigo utilizando estacas.

Encienda las luces. Una lámpara de luz incandescente genera suficiente calor como para elevar la temperatura del aire lo suficiente como para proteger a las plantas de una helada seria. Las lámparas deben estar cerca de las plantas (a unos 0.5 a 1 m; 2 ó 3 pies) para que esta técnica funcione. (Las lámparas fluorescentes no generan suficiente calor para este truco).

Proteja las plantas individualmente. Instale topes de calor —contenedores rígidos de plástico con orificios de ventilación— individualmente sobre los plantines en el momento de plantar. Los topes de calor actúan como cloches (pequeños invernaderos) pero los orificios de ventilación eliminan el trabajo diario de colocar y sacar la cobertura. Arme el equivalente a un tope caliente usando botellas de dos litros de jarras de galón con los fondos recortados y sin las tapas (pero guárdelas). Reemplace las tapas a la noche cuando las temperaturas frías avancen.

Otra posibilidad para la idea de tope caliente es un tipi Wall O’Water, que rodee las plantas individualmente con una manga de tubos con agua. El agua absorbe el calor del sol en el día. A la noche, a medida que el agua se congela lentamente, libera el calor radiante del sol acumulado, manteniendo el aire dentro del tipi sin escarcha.